Pou-pourrait de reflexiones sobre cualquier tema de actualidad. El autor no garantiza tener mucha idea sobre lo que está hablando.

10.2.06

¿Vuelve Murder, Inc.?

Esperanza Aguirre, instalada en lo que viene siendo su habitual política de "tengo que suceder a Mariano cuando se pegue el castañazo en el 2008, así que más vale que de la nota", ha vuelto a hacer de las suyas. Esta vez, a cuenta del desarrollo del reglamento de la Ley Antitabaco. En este caso, ha decidido pasarse por el arco del triunfo las estrictas prohibiciones de la ley sacando un proyecto de reglamento que las relaja bastante. No voy a entrar a valorar su idoneidad, aunque no deja de ser curiosa la habilidad que tiene esta mujer para chocar de frente con el Gobierno Zapatero.

Lo que me ha llamado la atención de todo este circo es el cruce de declaraciones entre Manuel Lamela (consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid) y Elena Salgado (ministra de Sanidad). Empezó Salgado diciendo que iba a esperar a ver el reglamento final para valorarlo, aunque le preocupaba que se eliminaran ciertas prohibiciones. Pero claro, es una política, y no podía dejar pasar la ocasión de meterle una hostia verbal a Espe y sus boys:

"Los madrileños debemos esperar que los gobernantes se preocupen por nuestra salud, y la Comunidad actúa en contra de la salud de los madrileños; lo hizo con las listas de espera, donde hizo trampa, y en el caso de Leganés y espero que no lo haga con la norma que desarrolla la ley del tabaco"
A esto en mi pueblo se le llama "aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid". No viene demasiado a cuento, pero sacamos a relucir algunas de las grandes actuaciones del consejero Lamela, denunciando una especie de conspiración de las fuerzas de la derecha para acabar con la salud de los madrileños y dominar la galaxia.

Pero claro, esto no se iba a quedar así. Cualquier persona que lea algo los periódicos sabrá que los cruces de declaraciones entre políticos siguen un esquema muy claro. Cada bando suelta, alternativamente, una barbaridad, con la única condición de que sea más gorda que la anterior del bando opuesto. Este circulo vicioso sólo termina cuando algún bando suelta una tan gorda, que el otro exige disculpas y/o amenaza con ir a los tribunales (aunque luego no van nunca).

Pues bien, siguiendo con el esquema clásico del cruce de declaraciones, el consejero Lamela optó por un mixto de disculpa-barbaridad. Empezó pidiendo una rectificación de la ministra, avisando de que dichas declaraciones la descalificaban como ministra de Sanidad y ministra del Gobierno (sic). Después se enzarzo en una explicación bizantina sobre derechos y deberes de fumadores y no fumadores, y terminó con la barbaridad:

"Las afirmaciones de la ministra son infinitamente graves, por lo que debe rectificar o, de lo contrario, se procederá a ejercitar acciones criminales contra ella"
Me he quedao con la duda sobre cuáles serían esas acciones criminales. ¿Contratar a dos rumanos para que le revienten el coche?¿Secuestrar a su hija y obligarla a pedir disculpas? ¿O montar directamente una sucursal de Murder, Inc. en España para acabar con su sufrimiento? Seguiremos informando.



1 Comments:

Anonymous Antonio said...

Acabo de descubrir el blog a través de malaprensa.com,he leído tres o cuatro ¿"posts"? y he pasado un buen rato, además de informarme sobre cuestiones interesantes. Felicidades y ánimo para seguir así, un saludo.

18:35

 

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